Psicópatas del siglo XXI

Posted by JJ Alonzo On jueves, 30 de abril de 2009 1 comentarios

delenda


Se estima que un 1% de la población es psicópata y, a su vez, el 15% de la población carcelaria lo es. En comparación podemos ver que los psicópatas, siendo una minoría evidente, son los que más delitos cometen. Pero no hay de qué preocuparse, ninguno de nosotros se relaciona con psicópatas...si conociésemos a alguien que está claramente chalado, que le prende fuego a las cosas, que asesina por placer, o que sencillamente se entretiene mordiendo moviliario urbano, lo evitaríamos sin más.


¿Pero qué pasaría si los psicópatas no son locos asesinos? ¿Qué pasaria si estubieran enmascarados en todas las esferas de la sociedad, desde la más alta hasta la mas baja? ¿Qué pasaría si tu jefe, tu vecino, tu hermano, o tú mismo fueras un psicópata y no lo supieras?


Un psicopata no es un asesino. Corrijo: pueden serlo, pero no lo son todos (un psicópata no se define por eso). Entonces...¿por qué baremo se rigen? Se dice que una persona es psicópata si obtiene, al menos, 30 puntos de los 40 del Test Revisado de Evaluación de Psicópatas del Dr. Robert Hare (Psicólogo de la Universidad de Columbia).


Vale, esto está muy bien pero me he quedado igual...¿cómo reconocer a un psicópata si no van todos por la calle gritando cuchillo en mano? Facil. El rasgo que define a un psicópata es una total y absoluta ausencia de Empatía. Una mente psicópata permanecerá impasible ante la desgracia ajena y no le importará en absoluto perjudicar a cualquiera que se cruce en su camino. Al ser incapaces de ponerse en el lugar de otra persona, podrán entender como piensas, pero jamás podran entender como te sientes. No tienen conciencia, ni miedo, ni remordimientos: características fundamentales para convertirse en embusteros y timadores.


Pero no penseis que actuan de mala fe sin saberlo: no es así. Conocen perfectamente las reglas de juego y son perfectamente conscientes de que sus maléficas acciones perjudican a los demás. Sencillamente no les importa. Y tampoco importa que logren sus objetivos (cualesquiera que sean) son incapaces de sentirse satisfechos: la alegría y la felicidad son dos sentimientos que no podrán experimentar nunca. De hecho, lo unico que sentirán será rabia, frustración y deseo sexual (que no amor).


Esta limitación emocional, parajódicamente, en vez de hacerles sentir inferiores al resto les inhunda de un sentimiento de superioridad, creyendose seres perfectos por encima del resto de la sociedad.


Lo más trágico es...que no hay terapia para curarles porque, sencillamente, no hay nada que curar.


Esta información es un brevísimo resumen de un reportaje de 50 minutos del programa de REDES dedicado al asunto. No tiene desperdicio y os invito a que lo veáis. Quizás así entendáis el por qué del comportamiento de ciertas personas de vuestro círculo...


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1 comentarios:

cazador de monstruos dijo...

Sin enrollarme demasiado... SIMPLEMENTE GENIAL, has tocado uno de los temas que mas me apasionan desde siempre, ¿quizas por eso empece psicologia en vez de hacerme veterinario maligno? da igual, sigue asi, culturilla y psicopatologia al 50-50

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